Comedia lírica en un acto y cuatro cuadros en prosa, con música del Maestro José Serrano y texto de Carlos Arniches y Enrique García Álvarez.

a acción se desarrolla en España, cerca de Sevilla, en el Castillo del Conde de Almaviva.

Acto I

Susanna y Fígaro están preparando su boda (duettino: Cinque,…dieci)-archivo mid, y él arregla la habitación entre las de los condes, que el conde les ha regalado para su comodidad (duettino con recitativo: Se acaso madama la notte ti chiama), pero ella no acepta: El conde quiere tomar a Susanna antes que su esposo volviendo a un derecho que él mismo abolió, y se lo ha hecho saber por medio del maestro de música. Así se inicia la acción: Fígaro decide ponerse en guardia contra el conde (cavatina: Se vuol balare), de quien fuera cómplice para conquistar a Rosinna, ahora condesa. Mientras tanto Marcellina , el ama de llaves del palacio, y Bártolo, el doctor en leyes, planean casar a la dama con Fígaro, en cumplimiento a un contrato hecho tiempo atrás. Él la ayudará en venganza por su Rosinna perdida (Aria: La vendetta). Luego ambos enfrentan a Susanna, saliendo Marcellina herida en su orgullo: la edad. (duetto: Via resti servita). Aparece luego el paje Cherubino, quien está huyendo del conde quien quiere castigarlo por haber hallado al paje con una de las vasallas favoritas del conde, Barbarina, y cuenta a Susanna su confusión amorosa. (Aria: Non so più cosa son’).Entra el conde tratando de conquistar a Susanna, y luego Basilio, el maestro de música, quien enreda la situación al revelar que el paje mira a la condesa en una forma especial. El conde que estaba escondido sale enfurecido, y decide desterrar a Cherubino. (Trío: Cosa sento!). El conde explica lo de Barbarina y el paje, y al mostrar cómo lo encontró, lo descubre ahora escondido en la poltrona de Susanna. Van a avisar a Fígaro, pero Susanna amenaza con mostrar la moneda de oro que el conde le dio en su oferta amorosa. Entra Fígaro con los jóvenes del pueblo a pedir permiso para su boda (Coro: Giovani liete). El conde posterga la boda de mala manera, y anuncia que enviará al paje a la armada, y le dice que abrace a “su Susanna” por última vez, Fígaro lo detiene y lo tortura anunciando la vida que llevará en el ejército (Aria: Non più andrai).

La Condesa lamenta las infidelidades de su esposo, Porgi, amor, qualche ristoro (Dame, amor, algún remedio). Llegan Susanna, su doncella, y Fígaro, que le dice que le ha mandado al Conde una carta anónima en la que le hace creer que ha concertado otro hombre. Sale Fígaro, y entra en ese momento Cherubino, que canta a la Condesa su amor, Voi che sapete che cosa è amor (Vos que sabéis qué es el amor). La Condesa y Susanna le disfrazan de mujer, y citan al Conde a una entrevista con Susanna, a la que en realidad asistirá Cherubino. En ese momento, aparece el Conde, y Cherubino se tiene que encerrar en una habitación. La condesa le dice al Conde que es Susanna quien se ha encerrado allí, y él intenta derribar la puerta. Mientras, Susanna, también escondida, ayuda a salir de la habitación a Cherubino y se pone en su lugar. Finalmente, la Condesa confiesa al Conde que es Cherubino quien está ahí, pero al abrir la puerta, aparece Susanna, y tanto la Condesa como el Conde se quedan muy sorprendidos. Entonces, la Condesa, reponiéndose, le dice que fue una artimaña para poner celoso al Conde. Entra el jardinero, Antonio, quejándose de que alguien rompió sus macetas al saltar de una ventana. Entra Fígaro, y dice que fue él, pero Antonio muestra un papel que perdió el que saltó por la ventana, que resultan ser las credenciales de Cherubino. Fígaro dice que es que Cherubino se lo había dado porque faltaba un sello, pero el Conde no queda convencido con la explicación. En ese mismo momento, aparece Bartolo y Marcellina de nuevo, que reclaman al Conde el cumplimiento de su demanda, su boda con Fígaro.

Acto III
El Conde y Susanna, acto III. Grabado de Heinrich Ramberg
El conde reflexiona sobre la situación confundido por los eventos precedentes. Incitada por la condesa, Susana entra en escena y acuerda ver al conde más tarde esa noche, aunque en realidad es la misma condesa la que planea encontrarse con el conde disfrazada de Susana. Cuando Susana sale, el conde la escucha decir a Fígaro que ya ha ganado el caso. Dándose cuenta de que ha sido engañado, decide vengarse de Fígaro haciéndole casarse con Marcelina.

El juez Don Curzio exige a Fígaro el cumplimiento del contrato con Marcellina, a pagarle una gran suma de dinero, pero como éste no tiene, le obliga a casarse con ella. Fígaro se excusa diciendo que él es de familia noble, y que no puede casarse sin una autorización de sus padres desconocidos porque le robaron de pequeño unos bandidos. Como prueba de esta nobleza, muestra una señal en su brazo derecho. Entonces, Marcelina dice que Fígaro es su hijo, que desapareció al poco de nacer, y que Bartolo es su padre, así que ya no tiene que casarse con ella. Cuando llega Susanna, y ve abrazados a Marcellina y Fígaro, le golpea en la cara, y Marcelina le explica la nueva situación.

La Condesa, dicta a Susana una carta para el Conde, para confundir a su marido. Mientras, entran un grupo de campesinas para ofrecerle flores a la Condesa, entre las que se encuentra Cherubino vestido de mujer. Antonio, el jardinero, y el Conde le descubren.

Se celebra la boda entre Fígaro y Susanna y entre Bartolo y Marcelina, y durante el baile, Susana pasa al conde la nota que escribió dictada por la Condesa, fijando una cita para esa noche. La aguja con la que está prendida la carta, debe ser devuelta, en señal de conformidad. El plan es que esa noche no se encuentre con Susanna o con Cherubino, sino que se encuentre con ella, con la Condesa, así que intercambia su ropa con Susanna.

Acto IV
Fígaro sorprende a Barbarina buscando la aguja que sellaba la carta, ya que el Conde le dio ésta a la joven para que se la diera a Susanna, y lo había perdido. Fígaro entonces sabe que Susanna se ha citado con el Conde, pero ignora el plan. Enfadado, invita a Bartolo y a Basilio a ser testigos de esa cita, y les advierte sobre la infidelidad de las mujeres (Aprite un po quelli occhi,Abrid un poco los ojos). Llegan la Condesa y Susana, con los trajes intercambiados, y se produce un encuentro complicado.

Cherubino, que había quedado con Barbarina, ve a la Condesa, que iba disfrazada de Susanna, e intenta besarla, pero en ese momento llega el Conde, y es él quien recibe el beso. Éste le responde con un bofetón, que recibe Fígaro, que se había acercado para ver qué pasaba. Para vengarse del Conde, Fígaro comienza a cortejar a Susanna, pensando que era la condesa, pero cuando éste la reconoce, le declara su amor, y ésta enfurece ya que no se dio cuenta que había sido reconocida por su esposo. Cuando se da cuenta, la pareja se abraza, y esto enfurece al Conde, que confunde a Susanna con la Condesa. Cuando se descubre la situación, el Conde pide perdón a su esposa, por sus sospechas y por su mala conducta. La Condesa le perdona y acaba el acto con una alegre fiesta.

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Reparto

Fígaro Pablo Prados
Susana Lourdes Martín
Conde Damián del Castillo
Rosina Arancha Velasco
Cherubino Nuria Pérez
Bartolo Juan Patricio Sánchez
Marcelina Jennifer Rodríguez
Don Basilio Luis Pacetti
Barbarina Pilar de las Parásceves
Don Curzio Luis Pacetti

Ficha Técnica

Coreografía Aida Sánchez
Maestro repetidor Félix Rodríguez
Sastrería Victoria Rubio
Escenografía  Guillermo Díaz
Diseñador gráfico Sergio Martín
Regiduría Eva Gallardo

Aria “Non più andrai, farfallone amoroso”

Terzetto “Cosa sento! Tosto andate”

“Se Vuol ballare”

Preludio

Duetto “Cinque… dieci… ventti”

“Se acaso Madama…”

Concertante final II Acto

Aria “Vedró, mentr’io sospiro”

Canzonetta Sullaria

Duetto “Crudel! Perché finora”